La revista Public Understanding of Science acaba de publicar un interesante artículo que problematiza sobre las concepciones que prevalecen sobre los públicos de las ciencias. Es decir, sobre cómo conciben las personas que realizan comunicación de las ciencias en medios o instituciones científicas a los destinatarios de sus producciones.
El artículo What are we talking about when we are talking about the audience? Exploring the concept of audience in science communication research and education, escrito por los australianos Ella Mccarthy y Will J. Grant, presenta los resultados de dos relevamientos relacionados. El primero es una revisión de las concepciones sobre el público en artículos académicos sobre comunicación científica. El segundo, una encuesta a especialistas que participaron como expositores en congresos de divulgación científica.
Los autores detectaron que aún persiste una escasa reflexión sobre los tipos de públicos a los que se dirigen las prácticas y productos de comunicación pública de las ciencias. La mayoría de los artículos y expertos se refieren a los destinatarios con el término reduccionista de «público general», el cual describe pobremente a las audiencias de las ciencias. Parece que la dicotomía entre «científico» y «público en general» sigue dominando las formas de comunicación científica.
No obstante, las publicaciones recientes sobre este tema reconocen cada vez más la diversidad de públicos con los que interactúan las producciones de divulgación científica. El estudio detectó un uso creciente de concepciones plurales de la audiencia, considerando diversas audiencias que varían según sus intereses, valores, ubicación geográfica, formación y formas de interactuar con el conocimiento experto.
Es crucial concebir la comunicación científica no desde el contenido que se desea difundir, sino desde los intereses de los diversos grupos sociales a los que va dirigida. Así como los públicos son diversos, los tipos de discursos y producciones también deben serlo: una misma pieza comunicacional no funciona igual en diferentes contextos.
No existe un «público general» en la comunicación científica. Los públicos son colectivos sociales diversos que interpelan a las instituciones y conocimientos científicos desde sus propias experiencias, valores, intereses y necesidades. Por ello, toda instancia de circulación del saber experto está atravesada por tensiones, acuerdos, negociaciones y validaciones de los distintos grupos involucrados.
Es pertinente, por tanto, diseñar prácticas y productos de comunicación científica enfocados en el interés de un público particular y en el contexto de la interacción, para producir contenidos que les resulten valiosos. Reflexionar sobre el público con el que se va a interactuar permite considerar que las audiencias son dinámicas, cambiantes y tienen diferentes niveles de interés en participar en el acceso o co-producción de conocimiento.
La reflexión sobre los públicos y sus intereses y necesidades respecto al conocimiento permitirá explorar formas de comunicación pública de las ciencias más relevantes y arraigadas en los diversos contextos donde se desarrollan. Los autores del artículo invitan a reflexionar sobre los tipos de conocimiento, valores, ocupaciones e interés por interactuar o involucrarse en la apropiación de determinados conocimientos expertos, como forma de entender la diversidad de los públicos.