Los públicos de la ciencia son tan diversos como la sociedad, y esa diversidad plantea un desafío para la comunicación pública de las ciencias. Un estudio reciente reveló que la percepción que tienen los divulgadores sobre las audiencias está cambiando. Cada vez resulta más importante diseñar contenidos pensando primero en los intereses y contextos de públicos específicos, en lugar de partir simplemente del conocimiento que se quiere difundir.